Carta al director
Reconstrucción con plata que no existe
- Economía y fiscalidad
Señor Director:
El debate en el Senado esta semana no es solo sobre reconstrucción: es sobre quién paga.
La ley propone gastar USD 1.350 millones en zonas afectadas por los incendios de Valparaíso y Biobío. Para financiarlo, rebaja el impuesto corporativo de 27% a 23%, un costo de USD 1.800 millones anuales de forma permanente desde 2030, según el propio informe financiero del proyecto. El Consejo Fiscal Autónomo advirtió, en su informe del 8 de junio, que el plan será deficitario hasta al menos 2031 y genera un deterioro permanente de 0,43% del PIB al año 2050. El ministro Quiroz, sin eufemismos: "si no crecemos al 3% de modo sostenido, el tema fiscal no tiene solución."
¿La trampa? Los costos llegan primero (certeros) y el crecimiento que los compensaría llega después (incierto). Nadie discute la urgencia de reconstruir. El problema es que este método costea una emergencia de USD 1.350 millones con una rebaja permanente de USD 1.800 millones al año.
Eso no es financiamiento. Es deuda vestida de inversión.