Carta al director
La IA en salud no vale más que sus datos
- Inteligencia Artificial
- Ciencia, medio ambiente y educación
Señor Director:
En su columna "La IA y la salud de los chilenos" (19 de junio), Felipe Larraín y Jaime Mañalich celebran que la inteligencia artificial rediseñará la medicina, y son honestos en algo: llegará rápido donde los datos son buenos y tarde donde los sistemas están fragmentados. Comparto el entusiasmo. Me dedico a construir modelos, y por eso agrego una sola advertencia técnica: ningún modelo vale más que los datos con que se entrena. Basura entra, basura sale.
¿Y quién tiene los peores datos? El paciente que ya espera más, el del consultorio con la ficha incompleta, el que nunca fue bien medido. Un algoritmo entrenado con buenos registros lo leerá peor, o no lo leerá. Así, la IA no cierra la brecha: la automatiza.
La Ley 21.668, de 2024, ordenó interoperar las fichas clínicas y todavía está en implementación. Ese es el proyecto de fondo, menos vistoso que el algoritmo y sin el cual no hay algoritmo que sirva al que de verdad lo necesita.
Antes de comprar la máquina, ¿quién paga la ficha del último de la fila?