Carta al director
La seguridad no se decreta con silencio
- GovTech, datos y transparencia
Señor Director:
El 9 de julio, según consignó El Mercurio, la Subtel negó información sobre el cable submarino Chile-China Express, invocando la causal de seguridad de la Nación de la Ley 20.285 y alegando que los documentos "podrían contener" cinco datos sensibles. ¿La razón exacta? Nunca se supo: ese es justamente el problema. Como ingeniero, conozco el principio que rige la seguridad de cualquier sistema crítico desde el siglo XIX, formulado por Kerckhoffs: un sistema no es seguro por mantener oculto su diseño, sino por resistir el escrutinio aunque el diseño se conozca.
Es cierto que la ley permite reservar información sensible en casos legítimos. Pero invocar esa reserva sin nombrar siquiera el riesgo concreto no es prudencia. Es opacidad con membrete.
Seamos justos con la historia: este cable no nació con Kast. Fue autorizado bajo el gobierno de Boric, y tres de sus exautoridades ya pagaron el costo con la revocación de su visa por Estados Unidos. Cambió el gobierno y el secreto quedó intacto.
Pedir transparencia sobre una obra de 500 millones de dólares no es lealtad a un bando. Es exigir prueba, no silencio.